La Reserva Federal tiene previsto mantener estable su tasa de referencia cuando anuncie su decisión el miércoles, la última antes de las elecciones de medio mandato del 3 de noviembre, mientras la inflación sigue por encima del objetivo del 2% del banco central.1,2,3,4
La mayoría de economistas y analistas de Wall Street prevén que la Fed mantenga su tasa sin cambios, entre 3,75% y 4%, tras haber elevado el tipo de los fondos federales en un cuarto de punto porcentual en septiembre, su primer aumento en tres años. Los mercados esperan de forma abrumadora que no haya cambios esta semana, pero los inversores estarán atentos a pistas sobre futuros movimientos, en especial del presidente de la Fed, Kevin Warsh. La institución anunciará su decisión a las 14:00 hora del Este (ET).3,4
La inflación es la principal preocupación detrás de la decisión. El índice de precios al consumidor mostró una inflación general de 3,7% interanual en septiembre, debido al aumento de los costos energéticos. Los precios de la gasolina, que se han mantenido por encima de 4 dólares por galón durante los últimos tres meses, explicaron más de la mitad del aumento de precios al consumidor de septiembre, según el Departamento de Trabajo (Labor Department). La inflación subyacente, que excluye las categorías volátiles, se situó en 2,6% y subió 0,3 puntos porcentuales respecto a agosto, un nivel todavía muy por encima del objetivo del 2% de la Fed.3,4
Otros indicadores son mixtos. Las hipotecas por encima del 7% han presionado al mercado inmobiliario, que en los datos recientes ha mostrado un deterioro aún mayor. El mercado laboral se ha asentado en un patrón de “pocas contrataciones y pocos despidos”, con los despidos cerca de sus niveles más bajos desde finales de la década de 1960, mientras quienes están sin empleo tienen dificultades para encontrar trabajo. La tasa de desempleo, en cambio, se ha mantenido bastante estable.3
La reunión llega a días de que los estadounidenses voten en las elecciones de medio mandato del 3 de noviembre. Muchos han expresado su frustración por el estado de la economía, mientras lidian con el aumento de los precios de la gasolina, los alimentos, los servicios públicos y otros gastos.1,2,4
Los precios de los futuros apuntan a una pausa esta semana y a un posible aumento más adelante en el año. CBS News situó la probabilidad de una pausa en octubre en 88% y la de un alza de tasas en diciembre en 71%, utilizando la herramienta FedWatch del CME Group. CNBC, citando la misma herramienta, calculó la probabilidad de una subida en diciembre por encima del 80% y la de un aumento esta semana en torno al 10%. La mayoría de economistas e inversores prevén un aumento más antes de fin de año, probablemente en la reunión del 8 al 9 de diciembre.3,4
En sus proyecciones trimestrales del mes pasado, la Fed señaló que su comité de política monetaria prevé subir las tasas más adelante este año, aunque algunos responsables han dicho que el banco central no tiene prisa. El presidente de la Fed de Nueva York (New York Fed), John Williams, dijo en un discurso en la Universidad de Búfalo (University at Buffalo) tras la subida de septiembre: “Con la medida de política que adoptamos en nuestra reunión de septiembre, no hay necesidad de urgencia, y tenemos tiempo para reunir más información”. Las declaraciones recientes del vicepresidente Philip Jefferson y de Williams se han interpretado como señal de subidas en cada dos reuniones, aunque no está claro hasta dónde tendrá que llegar la Fed.3,4
Warsh ha dicho que se muestra muy reacio a anticipar futuros movimientos de política, ya que busca alejar al banco central de la “orientación prospectiva (forward guidance)” que predominó en gran parte del siglo XXI. Brett Ryan, economista senior de Estados Unidos en Deutsche Bank, dijo que estará atento a lo que señale Warsh. Ryan escribió en una nota a sus clientes que el presidente “probablemente señalará que los datos recientes de inflación refuerzan las expectativas de la reunión de septiembre de que con el tiempo será probablemente necesario seguir endureciendo la política”. “Sin embargo, saltarse octubre permite a los funcionarios disponer de más tiempo para evaluar las tendencias de los datos”, escribió.3,4
Krishna Guha, responsable de economía y estrategia de bancos centrales en Evercore ISI, dijo el lunes en una nota que “debería ser posible que Warsh —que está alerta a los riesgos del mercado, aunque afirma no gustarle mimar a los inversores— muestre una mano firme y tranquilizadora”. “Pero existe un riesgo material de ejecución”, afirmó Guha. Según él, las declaraciones recientes de Warsh ante el Banco Mundial (World Bank) y el Fondo Monetario Internacional (International Monetary Fund) en Bangkok están alineadas “con la visión central” del FOMC, lo que a su juicio apunta a un ritmo deliberado de alrededor de una subida por trimestre. “Si la inflación sigue decepcionando y/o el impulso del crecimiento no se modera, la Fed añadirá más alzas”, agregó.3
Thomas Ryan, economista senior para Norteamérica de Capital Economics, escribió en una nota de investigación reciente: “Aunque las últimas lecturas de inflación elevadas y el aumento de las expectativas de inflación preocuparán a los responsables de la Fed, en general parecen seguir decididos a endurecer la política a un ritmo medido”. El índice de condiciones financieras de la Fed de Chicago (Chicago Fed) ha mostrado un ligero endurecimiento desde la subida de septiembre, resultado de la volatilidad del mercado bursátil, entre otros factores.3,4
Stephen Moore, antiguo asesor económico del presidente Trump, dijo el lunes que Warsh se encuentra en una posición “difícil” ante la reunión de esta semana. “Es una posición difícil para mi amigo Kevin Warsh”, dijo Moore.5
Warsh dará una rueda de prensa tras la decisión sobre los tipos, y hasta entonces es poco probable que los inversores obtengan pistas de su parte.4