Los israelíes votan este martes en sus primeras elecciones generales desde el ataque de Hamás (Hamas) del 7 de octubre de 2023, una contienda en la que se juega el control del poder del primer ministro Benjamin Netanyahu.1,2,4,6,8
Las urnas abrieron a las 7.00 y cerrarán a las 22.00, hora local, momento en que los canales de televisión israelíes emitirán sondeos a pie de urna que ofrecerán las primeras indicaciones del resultado. Es probable que los resultados se conozcan pocas horas después del cierre, pero un panorama claro podría tardar más si ningún partido ni grupo de partidos obtiene mayoría parlamentaria. El recuento final se espera para el 30 de octubre, y los resultados oficiales se publicarán formalmente el 4 de noviembre, una semana después de la votación.1
Unos 7,33 millones de israelíes tienen derecho a voto, según cifras del Comité Electoral Central (Central Elections Committee) fechadas el 6 de septiembre, lo que supone un aumento de 543.177 respecto a las elecciones anteriores, celebradas hace cuatro años. El comité enumeró 12.018 colegios electorales habituales, de los cuales 6.208 son accesibles, y algunos funcionarán con horarios más reducidos. Unos 330.000 jóvenes israelíes votan por primera vez. La votación militar comenzó el 21 de octubre en bases de las Fuerzas de Defensa de Israel (Israel Defense Forces) en los distintos escenarios operativos, incluidos Gaza, Líbano y Siria.2
Dean Livne, director general en funciones del comité, dijo: "Esta es una celebración de la democracia israelí", y su comunicado afirmaba que miles de empleados han trabajado para que cada votante pueda depositar su papeleta "con facilidad y sin miedo". En un vídeo publicado en X, el presidente Isaac Herzog declaró: "El día de las elecciones es una celebración de la democracia israelí. Este es el día del pueblo." El comité también advirtió de que durante la jornada podrían circular en internet rumores y desinformación.2
El principal desafío para Netanyahu viene de Gadi Eisenkot, un exjefe militar que lidera el partido Yashar. Las encuestas han apuntado a una carrera reñida entre ambos, aunque no todas señalan en la misma dirección. CBS News describió al Likud de Netanyahu como rezagado en los sondeos, mientras que NBC News tituló su cobertura de nuevas encuestas señalando que Netanyahu está en una carrera muy igualada con su principal rival. Un sondeo de Walla publicado el 20 de octubre proyectaba que Yashar obtendría 23 escaños, frente a los 19 del Likud y los 14 de la alianza B'Yachad de Naftali Bennett, con el bloque de coalición de Netanyahu en 48 escaños y los partidos de la oposición en 54.3,4,7,8
Los israelíes no votan directamente a un primer ministro. Votan por listas de partidos en una circunscripción nacional única, y los 120 escaños de la Knesset se reparten mediante representación proporcional. Los partidos deben obtener al menos el 3,25 % de los votos válidos para entrar en la Knesset; unos doce tienen posibilidades reales de superar ese umbral, por lo que la asignación final de escaños llevará tiempo. La mayoría suele requerir 61 escaños, y ningún partido ha logrado nunca una mayoría absoluta, de modo que los gobiernos se forman mediante coaliciones.1,2,8
Tras el recuento final, Herzog consultará a los líderes de los partidos sobre a quién quieren como primer ministro y después encargará formar gobierno al candidato que considere con mayores posibilidades. Ese candidato tendrá hasta 42 días para lograrlo. Si fracasa, otros podrán intentarlo; y si no surge ningún gobierno, se convocarán nuevas elecciones, con el gabinete actual en funciones. Los partidos pequeños pueden convertirse en árbitros decisivos.1
France 24 escribió que ni la coalición religiosa y ultranacionalista de Netanyahu ni el grupo de partidos que quiere desbancarlo podrían contar con apoyo suficiente para lograr una mayoría, y que los partidos árabes de Israel podrían convertirse en árbitros decisivos si acuerdan respaldar a uno de los dos candidatos. Los partidos árabes no alineados presionan para que haya una alta participación.4
France 24 escribió que una de las críticas más duras contra Netanyahu es su fracaso al asumir responsabilidades por el ataque del 7 de octubre. Una reciente encuesta del Canal 12 (Channel 12) reveló que la responsabilidad probablemente influirá en las decisiones del 70 % de los votantes, y que el 83 % considera que Netanyahu tiene al menos algo de responsabilidad, mientras que el 8 % afirma que no la tiene en absoluto. Eisenkot, de 66 años, se ha comprometido a crear una comisión de investigación estatal independiente sobre los fallos de seguridad que llevaron al ataque, y France 24 señaló que el Gobierno de Netanyahu se ha resistido a una investigación de ese tipo.4,6
Los partidarios de Netanyahu lo ven como un timonel firme que ha guiado a Israel a través de varias guerras. Zipporah Bennett, una jubilada de 85 años, dijo que votaba por él "porque ha tenido la experiencia de guiar al país a través de muchas etapas difíciles". El presidente Donald Trump respaldó a Netanyahu la semana pasada, escribiendo: "Bibi Netanyahu ha sido un gran primer ministro guerrero, y un socio por la paz aún mayor en la lucha contra la República Islámica de Irán." Netanyahu ha calificado a Eisenkot de "blando" con Irán.4,8
El reclutamiento militar de los hombres ultraortodoxos también se ha convertido en un tema decisivo. Según una encuesta de septiembre del Instituto Israelí de la Democracia (Israel Democracy Institute), el 72 % de los israelíes quiere que los ultraortodoxos haredíes (Haredim), que evitan el servicio militar mediante el estudio religioso, sean reclutados. Unos 80.000 hombres ultraortodoxos están implicados en el debate. La coalición de Netanyahu ha incluido y dependido de partidos haredíes que se oponen a reclutar a los estudiantes de yeshivá (yeshiva), y la oposición le ha reprochado que los respalde.4,6,8
Keith Siegel, un israelí-estadounidense que fue retenido como rehén en Gaza durante 484 días, fue preguntado por el argumento final de Netanyahu de que solo él puede mantener a Israel a salvo. Siegel, hablando cerca de su casa en Kfar Aza, un kibutz cercano a la frontera con Gaza, dijo simplemente: "No estoy de acuerdo." Y añadió: "Odio la guerra, odio matar y odio la muerte, y en especial la muerte innecesaria, desde mi punto de vista."6
En Tel Aviv, familiares de algunas de las personas asesinadas el 7 de octubre y antiguos rehenes guardaron un minuto de silencio antes de la apertura de las urnas. "Recordad a todos aquellos cuyas voces ya no están", dijo Yona Adam, cuya hija Mapal Adam fue asesinada.4