Los albertanos votaron abrumadoramente el lunes por seguir formando parte de Canadá en el primer referéndum de independencia de la provincia, y rechazaron una pregunta que habría puesto en marcha un proceso legal hacia una futura votación sobre la separación.1,2,4,5
Con unos 1,5 millones de votos escrutados, Elections Alberta informó de que el 76 % de los votantes respaldó seguir en Canadá y alrededor del 24 % apoyó la independencia, según el Washington Examiner. Breitbart situó la proporción en 76 % frente a 23 % y señaló que aún se estaba escrutando parte de los votos. La BBC, citando resultados preliminares, afirmó que más de dos tercios de los votantes habían optado por quedarse.2,4,5
La papeleta ofrecía a los votantes dos opciones: seguir en Canadá o iniciar el proceso legal para celebrar un futuro referéndum sobre la separación. Votar por la segunda opción no significaba que Alberta se convertiría de inmediato en un país independiente. Cualquier provincia que quisiera separarse tendría primero que negociar con el Gobierno federal en Ottawa, con otras provincias y con los pueblos indígenas de la zona. Breitbart informó de que un voto a favor habría dado lugar a una segunda votación vinculante antes de que pudiera iniciarse cualquier proceso de secesión.1,5
Antes de la votación, algunos organizadores separatistas habían animado a sus partidarios a apoyar el referéndum aunque no quisieran la independencia. Jared Wesley, profesor de ciencia política en la Universidad de Alberta, afirmó que "los separatistas estratégicos y sus líderes han estado aprovechando esa ambigüedad, ese umbral más bajo, para animar a la gente a votar no para irse, sino para enviar a Ottawa el mensaje de que los albertanos necesitan ser escuchados". Los datos de Viewpoint Alberta, una iniciativa de investigación de la Universidad de Alberta, sugieren que dos tercios de los partidarios del referéndum lo hacían por razones estratégicas.1
El primer ministro Mark Carney había advertido contra ese enfoque en un mitin a favor de Canadá celebrado en Calgary el jueves anterior a la votación. "No se dejen engañar con la idea de que pueden 'enviar un mensaje' con su voto", dijo. "Esto no es un juego de póker. Votar en contra de Canadá es un farol peligroso que conducirá a años de profunda división e gran incertidumbre."1
Tras los primeros resultados, Carney dio la bienvenida al desenlace en un comunicado. "Los albertanos y todos los canadienses avanzarán juntos con un propósito renovado y grandes ambiciones", afirmó, y la BBC lo citó diciendo que "los albertanos hicieron una elección clara". La primera ministra de Alberta, Danielle Smith, que había rebajado el umbral de firmas necesario para que la pregunta llegara a las urnas, también acogió los resultados. "Me alegra mucho ver que los resultados iniciales de Elections Alberta muestran un amplio apoyo a seguir en Canadá", dijo en una publicación en X. "Los albertanos han votado por un Alberta más fuerte en un Canadá unido."2,4
Los líderes separatistas reconocieron la derrota, pero afirmaron que su campaña continuaría. Preguntado por la BBC por su reacción en una sola frase, el líder separatista Mitch Sylvestre dijo: "No estoy contento". Jeffrey Rath, abogado de Calgary y portavoz principal de la campaña por la separación, afirmó que él y otros "planean arremangarse y trabajar más duro". Rath, también citado como Jeff Rath, del Alberta Prosperity Project, dijo a CNN que "no nos vamos a ninguna parte". Keith Wilson, otro líder separatista, afirmó que "al menos una cuarta parte de los albertanos cree que Alberta debe ser tratada mejor".4,5,2
Thomas Lukaszuk, exlegislador que dirige el grupo antisecesionista Forever Canadian, se dirigió a sus seguidores tras anunciarse los resultados. "Canadá no está en venta", dijo. "Somos un país sólido, unido de costa a costa, y nos apoyamos mutuamente." En una fiesta de seguimiento de la unidad en Edmonton, dijo que "algunas de las cuestiones que han planteado son legítimas" y añadió: "No quiero que volvamos a hacer un referéndum como este nunca más". El mismo día, el presidente Donald Trump, en un mitin en Kansas, repitió su comentario sobre que Canadá se convierta en el 51.º estado, según Breitbart.4,5
La votación fue una apuesta arriesgada para Smith, según la BBC, que informó de que había rebajado el umbral de firmas necesario para incluir en la papeleta la campaña impulsada por ciudadanos. Un tribunal había bloqueado la petición prosecesión porque no había consultado a las Primeras Naciones (First Nations) cuyas tierras se verían afectadas por una división. Al hacer que el resultado del lunes no fuera vinculante, Smith evitó ese fallo, según la BBC. Rath afirmó que "ha perdido la confianza de sus bases". La BBC informó también de que Smith dijo a CBC que no convocaría un referéndum de independencia mientras siguiera siendo primera ministra si los albertanos votaban en contra. Breitbart señaló que los separatistas la criticaron por haber producido solo una votación sobre si convocar otra.4,5
El movimiento tiene raíces profundas en la política de la provincia. Cory Morgan, fundador del grupo de defensa Pathway to Independence, lleva más de 25 años haciendo campaña por la independencia. Al Jazeera informó de que Alberta tiene las cuartas mayores reservas probadas de petróleo del mundo y de que los separatistas aseguran que envía demasiado dinero a Ottawa. Morgan señaló como motivos de resentimiento el Programa Energético Nacional (National Energy Program) de los años ochenta, bajo el mandato de Pierre Trudeau, y las políticas climáticas de Justin Trudeau, incluido un impuesto nacional al carbono. Morgan lo resumió así: "Llevamos 50 años peleando por las mismas cosas".1
Las figuras de la oposición federal reaccionaron de forma distinta. El líder conservador Pierre Poilievre dijo estar "encantado" con el resultado y prometió que su partido podría recuperar la confianza en el Gobierno nacional si gana la dirigencia. Eric Duhaime, líder conservador de Quebec, que se opone a la secesión, afirmó que Alberta y Quebec deberían defender juntos sus intereses comunes. El líder del NDP, Avi Lewis, pidió una investigación sobre lo que describió como un apoyo clandestino de Estados Unidos al referéndum, una afirmación que los informes no confirmaron.5
El recuento se vio ralentizado por la estructura de la votación. La pregunta sobre la independencia apareció junto con otras nueve preguntas, lo que obligó a los votantes a emitir diez papeletas de papel distintas, una para cada asunto, según informó Breitbart. DW señaló que una campaña de "no a los nueve" había pedido a los votantes que rechazaran las nueve propuestas, no solo la de la separación.5,7
Smith dijo que se dirigiría a los albertanos el martes por la noche para "analizar los resultados de todas las preguntas del referéndum de las que haya datos disponibles y hacia dónde va nuestra provincia a partir de ahora". Todavía no se habían informado los resultados finales de las papeletas restantes. Morgan, que dijo que respetaría el resultado, dejó claro que el movimiento no terminaría con la votación. "Respetaré la voluntad de los votantes", dijo a Al Jazeera. "Si han decidido que todavía no es el momento de tomar ese camino, que así sea. Pero eso no significa que vaya a dejar de luchar."2,1