Corea del Norte planea reanudar las transmisiones de propaganda contra Seúl a lo largo de la frontera fuertemente armada con Corea del Sur, afirmó el miércoles Kim Yo Jong, hermana del líder Kim Jong Un, mientras aumentan las tensiones tras las explosiones de minas terrestres que hirieron a soldados surcoreanos de primera línea.1,3
Kim Yo Jong, que ejerce como portavoz principal de su hermano sobre Washington y Seúl, hizo el anuncio tras visitar las zonas de primera línea donde las tropas norcoreanas refuerzan la frontera. Renovó la amenaza de tomar represalias contra cualquier provocación surcoreana dirigida contra esas obras de fortificación. En un comunicado posterior, el jueves, afirmó que el Norte pondrá en alerta "nuevos medios de contramedida" a lo largo de la frontera y que sus altavoces estarán en "espera" en cuestión de días.1
"Nuestros equipos tácticos de caza están tomando nuevas posiciones y, en octubre, los altavoces para la guerra psicológica contra la ROK estarán en funcionamiento a lo largo de toda la frontera", dijo Kim Yo Jong, utilizando las siglas del nombre formal de Corea del Sur, la República de Corea (Republic of Korea). Al Jazeera describió el mismo anuncio como un plan para instalar altavoces a lo largo de toda la frontera.1,3
Corea del Norte ha ido añadiendo minas, vallas de alambre de púas, barreras antitanque y otras fortificaciones a lo que ya es una de las fronteras más fuertemente armadas del mundo. Al Jazeera informó de que el Norte viene reforzando su lado de la zona desmilitarizada desde 2024, con el objetivo de establecer lo que llama una frontera permanente con el Sur. Durante una visita al área junto al mariscal Pak Jong Chon, uno de los principales altos mandos militares de Kim Jong Un, Kim Yo Jong calificó la obra de "empresa sagrada y grandiosa" que respalda la política del líder de romper de forma permanente los lazos con Corea del Sur.1,3
La guerra de palabras sigue a un incidente fronterizo ocurrido en septiembre. NPR informó de que las explosiones de minas terrestres del 21 de septiembre hirieron a tres soldados surcoreanos de primera línea, mientras que Al Jazeera señaló que dos soldados resultaron heridos de gravedad. Tras una inspección con el Mando de las Naciones Unidas (United Nations Command), liderado por Estados Unidos, Seúl atribuyó formalmente las explosiones a minas colocadas por Corea del Norte y exigió al Norte que se disculpe y retire las minas restantes. Corea del Norte niega toda responsabilidad, y Al Jazeera informó de que Pyongyang califica el incidente de invención surcoreana.1,3
El ejército surcoreano ha dicho que soldados norcoreanos cruzaron la línea de demarcación militar 50 veces este año durante las obras de fortificación, y que respondió con disparos de advertencia y transmisiones. Kim ha calificado las denuncias de Seúl sobre cruces de frontera de "pretexto falso" y ha dicho que las provocaciones han aumentado "más allá de la línea roja" desde las explosiones de minas. Seúl ha afirmado que sus disparos de advertencia fueron "medidas legítimas y defensivas". Kim Yo Jong advirtió que, si los disparos de advertencia causan "daños reales a nuestra seguridad territorial y a la seguridad de nuestros militares", los guardias fronterizos norcoreanos "no tendrán piedad con los gánsteres armados desprovistos de razón".1,3
Durante la inspección fronteriza del martes, Pak acusó al Sur de hacer afirmaciones "deliberadas, premeditadas y absurdas" para desviar la culpa de la escalada de tensiones y amenazó con una "respuesta arrolladora" ante las provocaciones surcoreanas. También negó que soldados norcoreanos hubieran violado la frontera durante las obras de fortificación, y afirmó que "nuestro ejército conoce mejor que nadie dónde está nuestra línea fronteriza", según la KCNA (Korean Central News Agency). La agencia estatal norcoreana informó primero de que la visita fronteriza había tenido lugar el martes, pero Kim corrigió después la fecha al miércoles temprano en un comunicado aparte.1
El presidente del Estado Mayor Conjunto (Joint Chiefs of Staff) de Corea del Sur, Jin Yong-Sung, calificó las amenazas de Kim de "intolerables" y ordenó al ejército "responder con firmeza" a posibles provocaciones del Norte. Preguntada por la amenaza de reanudar las transmisiones por altavoces, la portavoz del Ministerio de Defensa (Defense Ministry), Chung Binna, dijo el jueves que Seúl tendría que tomar "medidas proporcionadas" ante los movimientos del Norte en la frontera, pero no precisó qué pasos se estaban considerando. El ejército surcoreano y el Ministerio de Unificación (Ministry of Unification) han instado a Pyongyang a volver a las conversaciones para resolver sus diferencias.1,3
El Ministerio de Asuntos Exteriores (Foreign Ministry) de Seúl anunció el jueves que enviará una carta al Consejo de Seguridad de la ONU (UN Security Council). Según un portavoz del ministerio en una rueda de prensa, la carta afirmará que la explosión fue causada por minas colocadas por Corea del Norte y que constituye una violación del armisticio de la guerra de Corea (Korean War). Exigirá una disculpa de Pyongyang e instará al diálogo para evitar una escalada.3
El Gobierno liberal del presidente surcoreano Lee Jae Myung detuvo sus transmisiones por altavoces tras asumir el cargo el año pasado, cuando Lee tomó posesión en junio, según Al Jazeera, y también desmanteló los altavoces fijos de la frontera, que Seúl describió como medidas clave de fomento de la confianza. Corea del Norte dejó entonces de emitir las suyas. Kim Jong Un ha cortado desde entonces la diplomacia y la cooperación con Corea del Sur y la ha declarado enemigo permanente, mientras continúa el estancamiento de varios años en las negociaciones nucleares con Washington. Al Jazeera señaló que las nuevas amenazas suponen un golpe a los esfuerzos de Lee por reducir la hostilidad y llevarán las tensiones en la frontera a su nivel más alto desde que asumió el cargo.1,3
Kim Yo Jong advirtió a Seúl de "la situación más terrible y angustiosa" si continúa lo que Pyongyang llama injerencia en los asuntos internos de Corea del Norte. Hablando con soldados durante su visita, dijo que la dirección militar había subrayado la necesidad de hacer que "esos canallas sean conscientes de que nuestras nuevas unidades de potencia de fuego han tomado sus posiciones de tiro", y les recordó la orden de su hermano de hacer que la frontera con el "enemigo... eternamente impenetrable".1,3