Las fuerzas de seguridad jordanas detuvieron el lunes a tres hombres armados tras un tiroteo en una casa abandonada de la gobernación de Karak, tres días después de que atacantes abrieran fuego contra un funeral en una iglesia ortodoxa griega.1,3,5
La Dirección de Seguridad Pública (Public Security Directorate) afirmó que los sospechosos fueron localizados el lunes escondidos en una casa abandonada de la aldea de Al-Jadeeda. El ataque se produjo el viernes en una iglesia de la aldea de Hamoud, a unos 120 kilómetros (75 millas) al suroeste de la capital, Amán (Amman), aunque The Daily Caller situó la distancia en unas 110 millas.1,3,4,5
La Dirección afirmó que los hombres se negaron a rendirse, atacaron a las fuerzas de seguridad y fueron detenidos después de que las fuerzas repelieran el fuego y hirieran a los tres. Una fuente del Gobierno jordano afirmó que los enfrentamientos duraron unas tres horas y dejaron a un sospechoso en estado crítico. Los tres sospechosos fueron trasladados al hospital.1,3,5
El director de Seguridad Pública, el mayor general Abdullah Al-Maaytah, declaró en una rueda de prensa: 'Los tres terroristas han resultado heridos. Han sido trasladados al hospital y siguen recibiendo tratamiento.' Las fuerzas de seguridad incautaron varias armas y una gran cantidad de munición, y no se informó de bajas entre el personal de seguridad.1,3,5
Dorgham Halasa, un doliente que se encontraba dentro de la iglesia, dijo que los disparos comenzaron unos 15 minutos después del inicio del servicio. 'Fue una situación extraña, con disparos intensos', declaró Halasa. Las imágenes emitidas por la televisión estatal jordana mostraron a dos atacantes disparando pistolas al acercarse a la iglesia y a un tercero que llegaba con un fusil semiautomático, según informó la Associated Press. Halasa no vio a los atacantes, y otros testigos hablaron de cuatro, un recuento que la agencia no pudo confirmar.4
El número de muertos varía según las fuentes. Al Jazeera, citando al Ministerio de Salud (Ministry of Health) de Jordania, afirmó que ocho personas murieron y 40 resultaron heridas, mientras que France 24 y DW informaron de nueve muertos. The Daily Caller, citando a la Associated Press, cifró el balance en siete muertos y 40 heridos. De los heridos, 27 seguían hospitalizados el lunes. El ministro de Salud, Ibrahim al-Budour, dijo que dos de los heridos estaban en estado crítico, mientras que el director del Hospital Militar Príncipe Alí (Prince Ali Military Hospital) de Karak afirmó que una persona estaba en estado crítico tras ser operada.1,3,4,5
Al-Maaytah afirmó que los hombres detenidos, dos hermanos y otro hombre emparentado con ellos por matrimonio, son extremistas islámicos y serán investigados y llevados ante los tribunales. El ministro del Interior, Mazen al-Faraya, dijo a la televisión estatal Al-Mamlaka que los atacantes eran todos jordanos que se habían refugiado en un edificio de una aldea cercana al lugar. 'No hay indicio de contactos externos ni de colaboración con partes extranjeras', afirmó. La Dirección no nombró a ningún grupo afiliado.1,3
El ministro de Comunicación del Gobierno, Mohammad Momani, elogió a las fuerzas de seguridad por lo que calificó de operación conjunta exitosa, y afirmó que los tres sospechosos habían resultado heridos y fueron puestos bajo custodia tras negarse a rendirse. 'Estamos preparados y golpearemos con puño de hierro, sin piedad ni indulgencia, a cualquiera que intente socavar la seguridad de Jordania', afirmó Momani. Faraya dijo a Al-Mamlaka: 'Los servicios de seguridad han cumplido con su deber, lo que ha permitido capturar a quienes cometieron este acto terrorista'.1,3,5
El rey Abdalá II (Abdullah II) afirmó en una publicación en X que las fuerzas de seguridad 'les persiguieron hasta el final', y escribió: 'Prometimos que los terroristas no escaparían al castigo, y no se tolerará a ningún partidario de ideologías oscuras que dividan a los jordanos.' También afirmó que el ataque recibiría una respuesta que 'hará frente al acto terrorista dirigido contra Karak con las penas más severas'. Asimismo visitó a los heridos en el hospital, vestido con uniforme militar y con una pistola en la cadera, y dijo: 'Les vamos a demostrar'.1,3,4
Faraya afirmó que las autoridades estudian las circunstancias que llevan a los jóvenes a recurrir a la violencia y que pedirán cuentas a cualquiera que resulte haber participado en el ataque. El rey Abdalá II ha ordenado una revisión de los procedimientos de seguridad del país para responder a los ataques. El viernes, el primer ministro Jafar Hassan decretó tres días de luto nacional, con banderas a media asta en los edificios gubernamentales e instituciones públicas. Hassan también atribuyó el ataque a la ideología extremista durante una reunión de seguridad en Karak.1,3,4
Ocho de las nueve víctimas fueron enterradas el domingo junto a la iglesia, en un funeral que reunió a una gran multitud bajo una fuerte presencia de seguridad, según mostraron imágenes de AFP. La novena víctima, Mohammed al-Qasous, fue enterrada en el sur de Amán el lunes. Ahmed al-Tayeb, gran imán de Al-Azhar en El Cairo (Cairo), calificó el ataque de 'atentado terrorista atroz', según la Associated Press, y el presidente libanés, Joseph Aoun, empleó la misma descripción, según CBS News. El secretario general de las Naciones Unidas (United Nations), Antonio Guterres, condenó el ataque por ser 'especialmente atroz' y pidió que se rindan cuentas.3,4
Karak alberga a numerosos miembros de la minoría cristiana de Jordania, que Al Jazeera cifró en unas 300.000 personas de los 11,5 millones de habitantes del país. France 24 afirmó que los cristianos representan entre el dos y el tres por ciento de la población y señaló que los ataques contra lugares de culto en Jordania son raros. France 24 también informó de que un ataque de 2016 en Karak tuvo como objetivo un centro de seguridad y patrullas policiales, dejando 10 muertos, mientras que The Daily Caller dijo que hombres armados en una oleada de ataques de 2016 en la gobernación de Karak tendieron una emboscada a la policía y alcanzaron un castillo turístico, matando a 10 personas, siete de ellas agentes. Según la legislación jordana, el asesinato se castiga con la pena de muerte en la horca.1,3,4