Una jueza federal en California ordenó el viernes al Departamento de Justicia que deje de amenazar a los trabajadores electorales con procesamientos penales por votos que, según el Gobierno, podrían haber sido emitidos por votantes no habilitados.1,3,4,5,6
La jueza federal de distrito Trina Thompson dictó una orden de restricción temporal en una demanda presentada el viernes por sindicatos que representan a trabajadores electorales de California. Thompson, nombrada por el expresidente Joe Biden, concluyó que los departamentos de Justicia y de Seguridad Nacional (Homeland Security) probablemente violaron la prohibición de la intimidación a votantes prevista en la Ley de Derechos de Voto (Voting Rights Act) y excedieron su autoridad constitucional sobre las elecciones, cuatro días antes de que la votación de medio mandato concluya el martes.3,5,2
La orden prohíbe exigir a los estados que eliminen a votantes registrados, retengan sus votos o detengan el conteo solo porque el Gobierno afirme que esos votantes no están habilitados. También prohíbe amenazar con procesamientos penales a los trabajadores electorales que rechacen esas exigencias o que procesen votos conforme a las leyes electorales, y exige a los fiscales revelar solicitudes pendientes de órdenes de registro, citaciones de un gran jurado y otras exigencias relacionadas con listas de presuntos votantes no habilitados.5,2
Thompson concluyó que las acciones del Gobierno obligaron a los trabajadores electorales a elegir entre acatar las "exigencias ilegales de los demandados" o arriesgarse a un procesamiento penal por cumplir su trabajo. "En el período previo a las elecciones", escribió, "altos funcionarios del Departamento de Justicia y del Departamento de Seguridad Nacional han llevado a cabo una campaña para intimidar, amenazar y coaccionar a funcionarios y empleados estatales y locales encargados de administrar las actuales elecciones legislativas de 2026".5
El fallo siguió a una disputa distinta sobre los votos de California. El Gobierno ha alegado que California envió papeletas a votantes sospechosos de no ser ciudadanos y quiere que el estado reserve esas papeletas y no las cuente hasta que pueda verificarse la ciudadanía. Funcionarios de California dijeron que la lista es muy poco fiable y que probablemente incluye a muchas personas que son ciudadanos estadounidenses. Millones de personas ya han votado en California, y funcionarios electorales han dicho que cientos de miles de votos ya han sido procesados y que los votos procesados no pueden vincularse de nuevo con los votantes que los emitieron.2,5
Un juez de un tribunal de distrito denegó el miércoles la solicitud de reservar los votos de California y advirtió que las exigencias del departamento podrían privar de su derecho al voto a ciudadanos. El viernes, un panel dividido del Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito de EE. UU. (9th U.S. Circuit Court of Appeals) rechazó la solicitud de emergencia del departamento. "Como concluyó el tribunal de distrito —y no apreciamos ningún error manifiesto—, no hay forma viable de identificar y separar las papeletas de personas concretas sin efectos potencialmente catastróficos para todo el sistema", escribió el panel en su fallo por 2 a 1. La opinión mayoritaria fue redactada por el juez Mark J. Bennett, nombrado por Donald Trump, y por el juez Gabriel P. Sanchez, nombrado por Biden.2,5
El Departamento de Justicia ha defendido sus acciones como aplicación de la ley federal. "La ley federal prohíbe votar a los no ciudadanos. Hacer cumplir esa ley no es un punto de la agenda. Es el trabajo del Departamento", dijo el departamento en un comunicado. El fiscal federal jefe en Los Ángeles (Los Angeles), Bill Essayli, ha advertido: "Todo funcionario electoral que procese a sabiendas el voto de un no ciudadano se expone a consecuencias legales". Un portavoz había dicho antes que el Gobierno no esperaría a un "momento más conveniente" para hacer cumplir las leyes electorales.2,5
Un portavoz del Departamento de Justicia no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios sobre el fallo. En julio, el departamento advirtió a funcionarios electorales de los 50 estados que podrían enfrentar cargos penales por permitir a sabiendas el voto de no ciudadanos. El jueves, envió otra ronda de cartas en todo el país en las que advertía de sanciones penales por incumplir los requisitos de conservación de registros electorales. El voto de no ciudadanos en elecciones federales ya es ilegal, y las investigaciones indican que es poco frecuente.5,2
El Gobierno ha sostenido afirmaciones similares en otros estados. En Washington, fiscales federales exigieron a los funcionarios separar los votos de más de 400 votantes, y el secretario de Estado Steve Hobbs dijo que la lista federal incluía a ciudadanos estadounidenses y no era fiable. Desde mayo de 2025, el departamento ha presentado 31 demandas para obtener registros sensibles de votantes, y 27 han sido desestimadas.5
En Arizona, los fiscales anunciaron el viernes por la noche una investigación sobre tres grupos de registro vinculados a los demócratas después de que un medio de derecha publicara un video grabado con cámara oculta, y el departamento también pidió a los máximos responsables electorales del estado y del condado de Maricopa (Maricopa County) que revisaran los registros. En Alaska, el departamento demandó para retrasar la certificación si el senador republicano Dan Sullivan pierde la reelección y si los votos por un candidato con un nombre similar podrían haber cambiado el resultado, y los fiscales confirmaron el viernes una investigación penal sobre un presunto esfuerzo demócrata para reclutar al otro Sullivan.5
En otro fallo dictado el viernes, el Noveno Circuito mantuvo hasta el día de las elecciones las restricciones a operaciones de campo del Departamento de Seguridad Nacional relacionadas con las elecciones que afecten a ciudadanos estadounidenses conocidos o presuntos en nueve estados. La orden original, de la jueza Araceli Martínez-Olguín, concluyó que las amenazas federales ya habían llevado a ciudadanos a "retirarse de la participación en la actividad electoral". El tribunal de apelaciones cuestionó el momento elegido y escribió: "En una operación supuestamente centrada en fraudes electorales pasados, el Gobierno podría haber impulsado con firmeza su campaña contra el voto de no ciudadanos mucho antes de que comenzaran estas elecciones". Axios situó la cifra de California en más de 20.000 votantes; The Guardian la situó en unos 20.000.5,2