La demócrata Keisha Lance Bottoms ganó el martes la carrera por la gobernación de Georgia, al derrotar al empresario republicano Rick Jackson y hacerse con un cargo que los republicanos habían ocupado durante años.1,4,6
Bottoms, exalcaldesa de Atlanta y exfuncionaria del Gobierno de Biden, sucederá al gobernador republicano Brian Kemp, que no podía presentarse a la reelección por límite de mandatos. Es la primera mujer y la primera persona negra elegida gobernadora de Georgia, y la primera mujer negra elegida gobernadora en Estados Unidos (United States), un hito que además puso fin a un largo periodo de control republicano del cargo a nivel estatal.1,4,6,8
Bottoms superó lo que se describió como una enorme desventaja de gasto frente a Jackson, un acaudalado ejecutivo del sector sanitario que aportó más de 100 millones de dólares de su propio dinero a su campaña. Como muchos demócratas en todo el país, centró su mensaje en la asequibilidad y en cuestiones económicas.1
En el tramo final de la campaña, en otoño, Bottoms emitió anuncios que criticaban a Jackson por comentarios anteriores en apoyo de la construcción de centros de datos y lo vinculaban con el presidente Donald Trump, que registraba bajos índices de aprobación en el estado. Durante la campaña de las primarias republicanas en primavera, Jackson se había comparado con frecuencia con Trump, y Bottoms utilizó muchas de sus propias palabras en su contra en las elecciones generales.1
Durante su único debate de las elecciones generales el mes pasado, Bottoms dijo que Jackson había "dicho que quiere ser el gobernador favorito de Trump". También intentó vincular a Jackson con los esfuerzos de Trump durante años para sembrar dudas sobre los resultados de las elecciones de 2020. El tema seguía siendo relevante en Georgia, donde el FBI incautó este año registros electorales relacionados con las elecciones de 2020 y donde la gobernadora desempeñará un papel clave en la certificación de los resultados de las elecciones presidenciales de 2028.1
Durante las primarias, Jackson se negó a decir quién ganó las elecciones de 2020. Antes de enfrentarse a Bottoms, reconoció la victoria de Joe Biden. Los informes no detallaron qué motivó el cambio de postura.1
Bottoms se vinculó al senador demócrata Jon Ossoff, que se presentaba a la reelección este año. Ossoff celebró varios mítines "Unidos por Georgia" ("United for Georgia") con Bottoms, y su campaña transfirió millones en efectivo a la campaña coordinada del Partido Demócrata de Georgia (Democratic Party of Georgia) para apoyarla.1
En las últimas semanas, Bottoms recibió el apoyo de destacados demócratas nacionales. El expresidente Barack Obama la respaldó en un anuncio en vídeo, mientras que el gobernador de Maryland, Wes Moore, el gobernador de Kentucky, Andy Beshear, el senador de Georgia Raphael Warnock y varios otros cargos demócratas hicieron campaña por ella en Georgia.1
Bottoms enfrentó críticas constantes de los republicanos por su gestión como alcaldesa de Atlanta entre 2018 y 2022. Esos cuatro años estuvieron marcados por la pandemia de covid y por los disturbios sociales que la acompañaron, y no se presentó a la reelección, citando los desafíos que había enfrentado en el cargo.1
Jackson era un candidato novel que inició su campaña por sorpresa en febrero. Durante las primarias se presentó como un empresario de éxito ajeno a la política tradicional, al estilo de Trump, aunque otro candidato, el vicegobernador Burt Jones, contaba con el respaldo de Trump. Tras avanzar a las elecciones generales, Jackson pasó a asociarse con Kemp. Algunas divisiones de las primarias quedaron sin resolver. Jones, que perdió ante Jackson en la segunda vuelta de junio, nunca respaldó públicamente a su rival, aunque Trump lo instó a hacerlo en privado.1
Aunque Georgia se ha consolidado en los últimos años como un campo de batalla clave en las elecciones federales, ha seguido favoreciendo a los republicanos a nivel estatal. NBC News describió la victoria de Bottoms como un cambio de control del cargo por primera vez en 24 años, y señaló además que los votantes de Georgia no elegían a un gobernador demócrata desde 1998. Los informes no detallaron los resultados finales certificados. Bottoms se dirigió a sus simpatizantes después de que se proyectara su victoria, y ahora se dispone a asumir el cargo como sucesora de Kemp, con un papel en el proceso de certificación previo a las elecciones presidenciales de 2028.1,8