El uranio enriquecido de Irán ha vuelto a convertirse en un punto central de fricción en las conversaciones indirectas entre Washington y Teherán (Tehran) destinadas a poner fin a la guerra, mientras los funcionarios iraníes rechazan cualquier traslado de las reservas al extranjero.1,3
Estados Unidos e Israel lanzaron la guerra en febrero, alegando el programa nuclear de Teherán, y el conflicto ha provocado desde entonces una crisis energética mundial. Al Jazeera informó de que el programa nuclear ha vuelto a convertirse en uno de los mayores obstáculos para un alto el fuego, y de que un acuerdo para garantizar un alto el fuego permanente sigue fuera de alcance. Catar (Qatar) y Pakistán (Pakistan) participan en los esfuerzos de mediación.1
Un memorando de entendimiento firmado entre ambos países en junio se centró en la reapertura del Estrecho de Ormuz (Strait of Hormuz), un punto de estrangulamiento petrolero mundial. El memorando también establecía que Irán "no adquirirá ni desarrollará armas nucleares", pero un acuerdo integral, que incluyera la cuestión nuclear, no pudo completarse en el plazo estipulado de 60 días. Según Al Jazeera, los analistas afirmaron que las interpretaciones divergentes de las cláusulas del acuerdo provocaron su fracaso.1
El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional (Supreme National Security Council) de Irán, Mohsen Rezaei, se reunió el martes en Teherán con el jefe del Ejército de Pakistán, el mariscal de campo Asim Munir. En declaraciones recogidas por la agencia semioficial Fars, Rezaei afirmó: "ni siquiera una partícula de uranio enriquecido saldrá de Irán". Describió el material como un importante activo nacional que permanecerá en el país para uso interno.1
Las declaraciones de Rezaei llegan en medio de informes de prensa según los cuales Estados Unidos quiere que Irán traslade parte de su uranio enriquecido fuera del país. El presidente Donald Trump ha pedido previamente la retirada de las reservas. Rezaei también afirmó que las negociaciones con Washington no comenzarán hasta que Estados Unidos cumpla medidas de creación de confianza, incluida la satisfacción de las últimas condiciones fijadas por Teherán.1
Esas condiciones incluyen el levantamiento del bloqueo naval estadounidense a los puertos iraníes, la renuncia a las sanciones y la liberación de activos iraníes congelados. A cambio, Irán ha prometido reabrir el Estrecho de Ormuz, según informó Al Jazeera.1
Alaeddin Boroujerdi, miembro de la Comisión de Seguridad Nacional y Política Exterior del Parlamento iraní, afirmó que Irán no busca producir armas nucleares. "Las actividades de enriquecimiento de Irán no tienen relación con Estados Unidos, y Washington debería centrarse en cumplir sus propias obligaciones en materia de reducción de armas nucleares", declaró.1
Por el lado estadounidense, Al Jazeera informó de que Trump ha pedido "cero enriquecimiento de uranio". Earlier this week, el vicepresidente JD Vance pareció ofrecer concesiones en la cuestión nuclear para alcanzar un acuerdo, según informó la cadena. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, reiteró el domingo su promesa de derrocar al Gobierno iraní, que, según dijo, es clave para impedir que Irán desarrolle armas nucleares.1
The Washington Times informó de que el secretario de Estado Marco Rubio ha elogiado los esfuerzos de mediación en Irán, aunque mantiene una postura dura en la cuestión nuclear.2
El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, afirmó el miércoles que las negociaciones indirectas con Estados Unidos continúan sobre una propuesta de alto el fuego de siete días que Trump rechazó inicialmente el mes pasado. Según CBS News, los estadounidenses buscan nuevas cláusulas.3
Pese a que los precios del petróleo mundial se mantienen cerca de máximos de cinco meses, Trump insistió el martes en que "nos va muy bien" con Irán. Afirmó que aún no había "tomado una decisión final sobre cuál es la forma en que queremos ganar" la guerra, "por las buenas o por las malas".3
Un alto mando de la Guardia Revolucionaria (Revolutionary Guard), el general de brigada Yadollah Javani, subdirector de asuntos políticos del CGRI (IRGC), amenazó el miércoles con atacar los cables de internet submarinos del Estrecho de Ormuz y otros activos estadounidenses si Estados Unidos lanza nuevos ataques contra la infraestructura iraní. "Los estadounidenses y sus aliados tienen inversiones significativas, y si quieren dañar nuestra infraestructura, es natural que la República Islámica utilice todas sus capacidades y destruya fácilmente sus inversiones y activos, incluidos los cables de internet que pasan bajo las aguas del Estrecho de Ormuz", declaró.3
En el plano militar, el portavoz del ejército iraní, Mohammad Akraminia, ha afirmado reiteradamente desde finales de agosto que Irán ha reconstruido su capacidad de fabricación de armas. Al inicio de la guerra, el ejército estadounidense afirmó haber destruido más del 85 % de la "base industrial de defensa" de Irán. Según CBS News, los expertos han cuestionado esa evaluación, y Irán ha demostrado una capacidad continuada para atacar buques en la región.3
El conflicto también se ha extendido a Yemen. Los rebeldes hutíes (Houthi) afirmaron que el miércoles habían atacado con un misil balístico una sala de operaciones militares saudí en el campamento Badr (Badr Camp), en Adén (Aden). El portavoz militar hutí, Yahya Saree, escribió en una publicación en X: "El ataque fue preciso y directo". Un funcionario policial en Adén dijo a AFP que se había producido una explosión "causada por un misil hutí", y CBS News informó de que el ataque fue el tercero contra Adén en una semana.3,1
Un avión catarí llegó a Teherán el martes minutos después de que partiera un avión que transportaba a Munir, y se marchó unos 30 minutos más tarde, según datos de seguimiento aéreo citados por Fars. La breve visita suscitó dudas sobre si transportaba un mensaje diplomático, aunque el informe de Fars no ofrecía información sobre los pasajeros ni sobre el motivo de la breve estancia.3
Por ahora, la cuestión nuclear sigue sin resolverse, y los funcionarios iraníes han condicionado el inicio de las negociaciones formales a la respuesta de Washington a las condiciones de Teherán. Al Jazeera preguntó cómo lograrían los mediadores catarí y pakistaní que las dos partes llegaran a un acuerdo sobre el enriquecimiento.1,3